Se vale darse por vencida, pero...

El tema de esta nueva entrada puede, tal vez, generar controversia, pero me queda claro que en el mundo no soy la única que piensa así y a la que le pasó, también la que se está dando por vencida, sabiendo que no pasa nada, aunque hay un pensamiento de fracaso.

La lactancia materna es el tema, ya sabemos de antemano la importancia que ésta tiene para todos los bebés, la leche materna aporta todos los nutrientes que necesitan y da ciertas defensas para su desarrollo. Un doctor y una enfermera me dijeron "si le diste pecho el primer mes, tú tranquila, le diste lo necesario".

¿A qué viene esto? Bueno, en una más de mis historias, cuando nació mi bebé yo no tenía leche, tres días después eso cambió, pero yo sentía que no era suficiente para ella, fue entonces que no dejamos de darle fórmula láctea y estábamos dándole ambos, yo juraba que se quedaba con hambre, su pediatra me explicó que no, que ellos toman lo que necesitan.

Pero, mi mente no dejaba de pensar que necesitaba más, en fin, seguimos todas la indicaciones del doctor, es más, hasta me tomé las pastillas que me recetó para generar más leche e hice los "masajes", funcionó, no tanto como a lo mejor yo hubiera querido o me imaginaba que sería.


Recuerdan que me operaron, estuve días con medicamentos y días sin poder sacar la leche, cuando le permitieron a mi esposo ingresar con el tiraleche a urgencias, saqué lo que se pudo pero se tenía que desechar, esa leche no la podía tomar mi bebé porque al final del día estaba contaminada.



Y así se me fue la leche, dejé de producirla y me sentí triste, frustrada y enojada conmigo misma, había fallado como mamá, creanme que hay miles de pensamientos detrás de miles de comentarios de la gente.

Hubo médicos que me dijeron que ya no podría amamantar por todo el medicamento, otros médicos me indicaron que en un mes, otros que en tres meses, otros que en siete días, todos decían algo, pero yo tenía miedo de pasarle todo ese medicamento que tenía en mi organismo.

No había más que ir con el pediatra y preguntarle sobre ello. Le planteamos el tema y su pregunta fue "¿sientes que aún tienes leche?", mi respuesta fue sincera y con un nudo en la garganta: NO. Su cara nos lo dijo todo, ya no había nada qué hacer, me dijo que podía seguir intentando, muchas veces la leche regresa gracias a la succión que ejerce el bebé, pero en mis manos ya tenía una receta con la nueva fórmula láctea con la que alimentaria a mi bebé, evidentemente no la iba a dejar sin comer.

Entonces lo intenté, ella lloró y lloró mucho, se desesperó y yo también, preparé su fórmula y todo se tranquilizó. Probé cuando no tuviera tanta hambre y fallé una vez más, al día de hoy lo sigo intentando y sigo fallando, ella no lo acepta, mi primer pensamiento es que ya se acostumbró al biberón.

Me siento fracasada, sé que no tiene nada de malo no darle pecho, logré el objetivo del mes y del famoso calostro, al mismo tiempo recordé que mi mamá –por una complicación en el embarazo– tampoco me pudo amamantar y aquí estoy, he logrado cosas y nada me pasó, entonces, aunque aún me falta digerirlo más, se vale darse por vencida, se vale decir ya no puedo más, se vale decir "hice todo lo que estuvo en mis manos, seguiré con la fórmula".

A veces los pensamientos de terceros pueden afectarnos más de lo que nos imaginamos, aquí se trata de tu núcleo familiar, puedes y debes hablar con tu pareja sobre esto, ser equipo y entenderse cuando "se tira la toalla, pero hay otra solución"; y la otra solución es no darse por vencida, porque siempre habrá opciones.



¿Cosas inservibles?

Cuando nació monstruita me topé con muchos post que decían básicamente "lo que no debes comprar para la llegada de tu bebé" o &qu...