Más que un 10 de mayo

Más que un 10 de mayo, es mi primer 10 de mayo e incluso, lo vivo y visualizo de otra manera, celebro no nada más ser mamá, celebro estar viva.

En esta fecha hace un año, viví una historia totalmente diferente a lo que pensaba sería mi primer 10 de mayo, la verdad que me veía recibiendo felicitaciones y por qué no, también me veía consentida por toda mi familia, pero no fue así me vi en un quirófano, llorando, con dolor y mucho miedo, una incertidumbre de no saber si saldría de ahí, pues si bien no era a ciencia cierta riesgosa mi cirugía se convirtió en riesgo ya que no tenía ni un mes de haber tenido una cesárea.

¿Qué celebro hoy? Que luché para regresar, para quedarme, para ver crecer a mi monstruita, para estar con el hombre más importante, mi esposo. En mis planes no estaba terminar en el hospital, ni mucho menos que al salir la depresión se apoderara de mí, porque para ese entonces yo ya era una persona terrible, la peor mamá del mundo.

Con los días fui aprendiendo, conociéndome y aceptando mi nuevo rol, mi nuevo cuerpo, mi nueva yo, porque no es nada sencillo verte en espejo y descubrirte diferente a lo que eras. Hoy 10 de mayo entiendo a la perfección el poder de una mamá, hace varios, mucho años diría yo, a mi mamá tuvieron que operarla, me aferré a que yo como buena hija la iba a cuidar esa noche en el hospital, según yo estaba lo suficientemente tranquila para hacerla de enfermera, pero mi cuerpo sabía que no, estaba viviendo un estrés tremendo, pero nunca me di cuenta, hasta el siguiente día que casi me desmayo porque comenzaba a sentir un dolor muy fuerte, mi apéndice dijo basta y casi explota.



Evidentemente, tuvieron que operarme y sí, de un lado del hospital estaba mi mamá y del otro lado estaba yo, ella no tenía ni un día cumplido de su cirugía cuando sacó fuerzas de no sé dónde y sin importarle lo que los médicos le dijeron SE PARÓ y me fue a ver, fue a estar con su niña, así me decía, estuvo conmigo casi medio día hasta que ya no pudo más y se la tuvieron que llevar, necesitaba descansar.

El valor, la tenacidad y la fuerza que me demostró mi mamá, no lo había visto más a fondo que ese día que me vi en el quirófano y me urgía estar bien para correr por mi monstruita, mi recuperación tuvo que ser más tranquila e incluso más lenta, pero le eché todas las ganas del mundo para verme y sentirme bien por ella, porque sabía que me necesitaba y que yo la necesitaba a ella, porque había un hueco en mi corazón que no me dejaba tranquila.

También pensaba en Ale, que estaba muy preocupado y que no sabía dónde estar, entre tener que regresar a trabajar, cuidar a Regina y estar al pendiente de mí, en una de sus visitas antes antes de que me dijeran qué tenía y cómo se procedería recuerdo que me dijo "¿Quiero preguntarte y que me digas, qué hacemos con la niña, tengo que regresar a trabajar, la llevamos con tu tía o con mis tías y mi mamá"?

A lo mejor nunca le dije o no lo recuerdo, pero estaba destruida por dentro, no sabía nada de lo que estaba pasando afuera, no sabía cómo estaba mi monstruita, quién la cuidaba, si estaba comiendo, si le cambiaban el pañal, si la bañaban, pasaban muchas cosas por mi cabeza después de esa pregunta, sentí que me la estaban arrebatando, pero son ese cúmulo de pensamientos que no te dejan en paz, yo nada más lo vi a los ojos, lloré y le dije "llévatela con tus tías y con tu mamá".

Sin duda, como mamás pasamos por mares y mares de sentimientos en situaciones muy diferentes, pero admiro a todas aquellas que han luchado por salir adelante y que a pesar de que se han perdido, nunca pierden de vista a sus hij@s, hay una fuerza que se activa como si te pusieran un chip.

Y aunque mis malos ratos de repente me rebasan, sigo luchado, porque amo a mi familia y porque no deseo que nada de esa experiencia me vuelva a pasar. Hoy celebro vivir, porque mamá soy 24/7 los 365 días del año.

¿Y tú, qué celebras hoy?

¿Cosas inservibles?

Cuando nació monstruita me topé con muchos post que decían básicamente "lo que no debes comprar para la llegada de tu bebé" o &qu...